Publicidad digital en México
Si tu agencia gana más cuando gastas más, ya sabes qué te va a recomendar.
Buena parte del mercado mexicano cobra un porcentaje de tu inversión publicitaria; hay agencias que lo publican en su propio sitio, entre 15% y 20%. Nosotros cobramos una cuota fija. Recomendarte bajar el presupuesto de un canal que no rinde no nos cuesta nada, y por eso te lo vamos a decir.
- Cuota fija, no porcentaje
- Tus cuentas, tu facturación
- Nada sale al aire sin medición
KPIs de control · no son promesas
Contra esto optimizamos y contra esto nos evalúas cada mes. Se fijan sobre tu punto de partida en el kick-off, no sobre un promedio de industria que no conoce tu margen.
| Mes 2 | Mes 4 | |
|---|---|---|
| CPA | Se documenta | −15 a −25% |
| ROAS (e-commerce) | 2.5× mín. | 3.5×+ |
| CTR de anuncios | +0.5 pp | Top 20% sector |
| Conversión de landing | Se documenta | +15% |
Objetivos de trabajo, no cláusulas. La subasta la controla Google, no nosotros — y quien diga lo contrario está ofreciendo algo que no puede entregar.
Lo que encontramos casi siempre
Cinco cosas se repiten en las cuentas que llegan a revisión. Ninguna se arregla subiendo el presupuesto.
- 01
El reporte sube y la caja no
Impresiones, clics y alcance mejoran mes con mes. Las ventas siguen igual. Se está midiendo la actividad de la campaña, no su efecto en el negocio.
- 02
La conversión está mal instalada
El evento dispara dos veces, o cuenta la carga de la página de gracias, o nunca se probó. La cuenta lleva meses optimizando hacia un número que no es real.
- 03
Se paga por búsquedas que nunca iban a comprar
Sin una lista de negativas mantenida, parte del presupuesto se va en términos vecinos: quien busca empleo, quien busca gratis, quien busca a tu competencia.
- 04
El contacto por WhatsApp no está medido
En México ahí se cierra buena parte de las ventas. Si ese clic no cuenta como conversión, el canal que más vende es el que peor se ve en el reporte.
- 05
La recomendación de cada mes es subir el presupuesto
A veces es la correcta. Pero cuando quien la firma cobra un porcentaje de esa cifra, no hay manera de saber si viene de los datos o de la factura.
Se empieza por donde ya hay demanda.
No encendemos todos los canales el primer mes. Primero el que captura a quien ya te está buscando; los demás entran cuando hay datos que justifiquen abrirlos.
-
Google Search
Frente a quien ya escribió lo que vendes. La intención más alta que vas a encontrar, y por eso el punto de partida de casi cualquier cuenta.
-
Shopping y PMax
Producto con foto y precio dentro del resultado. En tienda en línea es la diferencia entre aparecer y ser comparado.
-
Meta Ads
Facebook e Instagram para llegar antes de que exista la búsqueda. Con la API de conversiones puesta, no solo el pixel del navegador.
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TikTok Ads
Video corto, donde el creativo pesa más que la segmentación. Reciclar aquí la pieza de Meta no funciona, así que no lo hacemos.
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Remarketing
Quien ya entró y no compró sigue siendo tu público más barato. Suele ser lo más rentable de la cuenta y lo que más se olvida.
-
Producción de creativos
Copies, piezas estáticas y video generados con IA y revisados por una persona antes de publicarse. El refresco mensual va incluido.
Catorce días hábiles antes del primer anuncio.
Ese tiempo no es lentitud. Es lo que evita que el mes uno se gaste generando datos que después no sirven para decidir nada.
- Día 1–2
Kick-off
Noventa minutos para entender el negocio, el ticket, el margen y el ciclo de compra. Salimos con tus números de partida documentados.
- Día 3–5
Verificación de medición
GA4, Tag Manager, conversiones de Google Ads, pixel y API de Meta. Se prueba evento por evento, incluidos los clics a WhatsApp y las llamadas.
- Día 4–6
Contexto de marketing
Quién compra, por qué, contra quién compites y qué objeciones aparecen en la venta. Lo validas tú antes de que se escriba un anuncio.
- Día 7–10
Plan de campañas
Estructura, audiencias, estrategia de puja y reparto de presupuesto por canal. Va por escrito y lo apruebas.
- Día 11–14
Lanzamiento
Copies aprobados, campañas al aire y la primera semana de datos corriendo.
- Cada mes
Optimización
Negativas, pujas, refresco de creativos y pruebas con hipótesis escrita. Update semanal, reporte mensual y llamada de treinta minutos.
Cuatro reglas que puedes verificar.
No son valores de página corporativa. Son condiciones concretas, y si alguna se rompe lo puedes comprobar tú mismo.
- 01
Cuota fija, desglosada de la pauta
Ves dos cifras separadas: lo que va a las plataformas y lo que nos pagas a nosotros. Si tu inversión sube, nuestra factura no se mueve. Si conviene bajarla, no perdemos nada al decirlo.
- 02
Nada se enciende sin medición verificada
Si el tracking no pasa la prueba, la fecha de lanzamiento se recorre. Preferimos empezar tarde a empezar a ciegas. Es la regla que más incomoda al arrancar y la que más problemas evita después.
- 03
Las cuentas son tuyas
Se crean o se mantienen a tu nombre y con tu facturación. El historial y el aprendizaje acumulado se quedan contigo el día que decidas irte, que es lo que obliga a que la relación se sostenga por resultados.
- 04
Ninguna automatización publica sola
Usamos IA para producir y analizar, y eso abarata el trabajo. Todo lo que genera queda pausado hasta que una persona lo revisa. La velocidad la pone la máquina; la decisión, no.
Cuándo no somos la opción
- Buscas que alguien garantice un retorno o una posición por contrato.
- Necesitas resultados este mes y no hay margen para dos semanas de preparación.
- Tu producto todavía no tiene demanda: la pauta amplifica lo que existe, no lo inventa.
- Quieres un proveedor que ejecute sin preguntar. Vamos a discutir el objetivo antes que la táctica.
Lo que nos preguntan antes de firmar
-
¿Por qué cuota fija si casi todo el mercado cobra porcentaje?
Porque el porcentaje deja los incentivos del lado equivocado. Si el ingreso de tu agencia es una fracción de lo que inviertes, cada recomendación de subir presupuesto le conviene aunque los datos no la sostengan. Y la de bajarlo le cuesta dinero, así que rara vez llega.
No es una teoría sobre el gremio. Hay agencias en México que publican su modelo abiertamente, con tarifas de entre 15% y 20% de la inversión publicitaria. Es un esquema legítimo y muy extendido. Solo conviene entender qué produce.
Qué cambia en la práctica
- La conversación de fin de mes. Con cuota fija, "conviene bajarle a Meta y concentrar en Search" es una recomendación normal. Con porcentaje, esa misma frase reduce la factura de quien la dice.
- El techo. Un porcentaje crece contigo sin que el trabajo crezca en la misma proporción. Operar una cuenta del doble de tamaño no cuesta el doble de horas.
- Qué estás comprando. Una cuota fija se cotiza contra alcance concreto: qué canales, cuántas pruebas, con qué frecuencia. Es mucho más fácil discutir si vale la pena.
Dónde la cuota fija no te conviene
Conviene decirlo completo. Con inversiones publicitarias pequeñas, un porcentaje puede salir más barato que cualquier cuota fija, porque el porcentaje de una cifra chica es una cifra chica. El modelo fijo se empieza a pagar solo conforme la inversión crece.
Si estás en ese rango te lo decimos en la llamada, en lugar de venderte un retainer que todavía no te sirve. A veces lo correcto es esperar, o empezar por arreglar la medición y la página de destino, que cuesta menos y rinde antes.
Cómo lo cotizamos
Una cifra mensual cerrada, separada de tu pauta en el mismo documento. Sin comisión sobre inversión, sin cobro aparte por creativos, sin cargo por reporte. Si el alcance cambia —entra un canal nuevo, sube el número de pruebas— se recotiza y lo apruebas antes de que empiece a trabajarse.
-
Ya tuve una agencia y no funcionó. ¿Por qué esto sería distinto?
Es la pregunta correcta y merece algo mejor que "porque nosotros sí sabemos". La mayoría de las cuentas que llegan a revisión no fallaron por falta de talento. Fallaron por tres cosas que se pueden comprobar en una tarde.
Las tres causas que más se repiten
- La medición nunca estuvo bien. El evento contaba visitas a la página de gracias, o disparaba dos veces, o no existía para el canal que más vendía. Todo lo demás —pujas, audiencias, creativos— se optimizó hacia ese número. Meses de trabajo sobre una base equivocada.
- Nadie definió qué era un resultado. Sin un costo por prospecto objetivo y sin saber cuánto vale un cliente, no hay forma de decir si una campaña va bien. Se termina reportando lo que se puede medir en lugar de lo que importa.
- El problema no estaba en la campaña. La pauta traía tráfico calificado y la página lo perdía, o el prospecto llegaba y nadie contestaba el mismo día. Ajustar anuncios ahí es mover la palanca equivocada durante meses.
Qué cambia aquí
La revisión de medición va antes del lanzamiento, no cuando algo huele mal en el mes tres. Si no pasa, se mueve la fecha. Es la parte del proceso que más fricción genera al arrancar, y no es negociable precisamente por eso.
Después, los objetivos se documentan sobre tus números y no sobre referencias de industria. Si hoy no sabes cuánto vale un cliente tuyo, eso se calcula en el kick-off: sin esa cifra nadie puede decirte cuánto puedes pagar por conseguirlo, y cualquier presupuesto que te propongan es una suposición con formato de propuesta.
Lo que puedes exigirle a cualquiera
Aunque no trabajes con nosotros, hay tres cosas que vale la pena pedir antes de firmar: que te muestren el evento de conversión funcionando en vivo, que te digan a nombre de quién quedan las cuentas, y que te expliquen contra qué número van a optimizar. Si alguna de las tres se responde con vaguedad, ahí tienes la respuesta.
-
¿Cuánto tengo que invertir en pauta?
No se decide desde cuánto quieres gastar. Se decide desde cuánto vale un cliente para ti. Ese es el número que ordena todo lo demás y el que casi nunca está sobre la mesa cuando alguien pide una propuesta.
La cuenta, en orden
- Cuánto deja una venta. Margen, no facturación. Y si tu cliente vuelve a comprar, cuánto deja a lo largo de un año.
- Cuántos prospectos necesitas para cerrar uno. Si de diez cierras dos, cada cliente cuesta cinco prospectos. Sin ese dato el presupuesto es una apuesta.
- Qué puedes pagar por prospecto. Sale de dividir lo primero entre lo segundo. Ese es tu techo, y con él ya sabes si el canal es viable antes de gastar un peso.
- El periodo de aprendizaje. Las primeras semanas la cuenta genera datos, no rendimiento. Se presupuesta como parte del arranque, no como resultado.
Concentrar rinde más que repartir
El error más caro que vemos es abrir cinco canales con un presupuesto pensado para uno. Ninguno junta suficientes conversiones para que el algoritmo aprenda, todos entregan datos ruidosos, y al tercer mes no hay nada que se pueda decidir con confianza. Es preferible dominar un canal, comprobar que deja utilidad y crecer desde ahí.
Lo que ningún presupuesto arregla
La pauta multiplica lo que ya existe. Si la página de destino tarda en cargar, si el mensaje del anuncio no coincide con lo que la persona encuentra al llegar, o si el prospecto espera un día por respuesta, subir la inversión solo hace más grande el mismo desperdicio. Por eso esos tres puntos se revisan antes de encender, y cuando alguno falla lo decimos aunque retrase el arranque.
Escalar sobre evidencia
Cuando una campaña deja utilidad medida, la meta deja de ser contener el gasto y pasa a ser crecer mientras el retorno aguante. Con cuota fija esa conversación es limpia: nuestra factura no se mueve, así que la recomendación de escalar solo aparece cuando los números la sostienen.
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¿Qué me van a entregar y cada cuándo?
"Gestión de campañas" es una caja negra en la mayoría de las propuestas. Esto es lo que ocurre concretamente, para que puedas juzgar si lo que pagas corresponde a lo que se hace.
El ritmo
- Cada semana. Un mensaje corto: qué pasó, qué se ajustó y qué sigue. No es un documento formal; existe para que nunca tengas que preguntar en qué va tu cuenta.
- Cada mes. Reporte con costo por prospecto, costo de adquisición, retorno y comparación contra tu punto de partida. Incluye lo que no funcionó: un reporte donde todo sale bien todos los meses es un reporte que nadie está leyendo.
- Cada mes. Media hora de llamada para decidir, no para presentar diapositivas.
- Cada trimestre. Revisión más larga: qué canales sostener, cuáles cerrar y hacia dónde mover el presupuesto el trimestre siguiente.
El trabajo que no se ve
Dentro de cada mes hay tareas que no lucen en una presentación y son las que sostienen el rendimiento: revisar términos de búsqueda y sumar negativas, ajustar pujas donde los datos lo pidan, renovar creativos antes de que la frecuencia los desgaste, correr pruebas con hipótesis escrita y criterio de decisión definido de antemano, y volver a comprobar que la medición sigue viva.
Esto último importa más de lo que parece. Las conversiones se rompen solas: alguien toca el sitio, la plataforma se actualiza, cambia el banner de consentimiento. Si nadie las revisa, la cuenta sigue optimizando durante semanas hacia un dato que dejó de existir.
Los datos son tuyos, siempre
Todo sale de tus propias cuentas y tienes acceso permanente. Puedes entrar cualquier día y ver exactamente los mismos números que vemos nosotros. El reporte existe para interpretarlos y decidir, no para ser tu única ventana a lo que pasa.
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¿Pueden garantizar resultados?
No. Y si alguien te lo garantiza por contrato, o no entiende cómo funciona una subasta o sabe que no va a poder cumplirlo.
Tus anuncios compiten en tiempo real contra competidores cuyo presupuesto y estrategia cambian a diario, sobre plataformas que modifican sus reglas sin avisar. Nadie controla ese sistema. Lo que sí se controla es el método, y de eso sí respondemos.
Un objetivo no es una garantía
Publicamos KPIs de control: reducción del costo de adquisición hacia el mes cuatro, un retorno mínimo operativo en tienda en línea, mejora de CTR sobre tu propia línea de partida. Son criterios con los que optimizamos y contra los que nos evalúas, no cláusulas contractuales.
La diferencia importa. Un objetivo dice hacia dónde trabajamos y te da con qué juzgarnos cada mes. Una garantía afirma control sobre variables que nadie tiene. Preferimos lo primero y ponerlo por escrito, antes que lo segundo y esconderlo en un anexo.
A qué sí nos comprometemos
- Documentar tus números de partida en el kick-off, los reales, no los de folleto.
- Reportar cada mes incluyendo lo que salió mal.
- Optimizar contra costo por prospecto, costo de adquisición y retorno. No contra clics ni impresiones.
- Decirte cuando algo no rinde, incluso si la conclusión es bajar inversión o cerrar un canal.
Si al tercer mes no vamos bien
El compromiso mínimo es de tres meses y hay una razón técnica detrás: menos que eso no alcanza para salir de la fase de aprendizaje y tener datos con los que decidir algo. Cumplido ese plazo, si la dirección no es la correcta lo revisamos con los números enfrente y ajustamos, o te decimos que este canal no es el adecuado para tu negocio hoy.
Preferimos perder un retainer a sostener una cuenta que no le devuelve nada al cliente. No es generosidad: una cuenta que no rinde termina cancelándose de todas formas, y con peor recuerdo.
Casi nadie sabe por dónde empezar.
Por eso empezamos con un diagnóstico: revisamos lo que ya tienes andando, te decimos dónde está la fuga más cara y te damos un plan de 90 días. Con eso decides qué contratar — o si no contratas nada.
Respuesta en 24 h hábilesLlamada sin costoNDA firmado por Arborix