Diseño web y landing pages en México
Un sitio que no puedes medir no lo puedes mejorar.
Casi todos los sitios se entregan terminados y ciegos: nadie sabe qué sección se lee, dónde se abandona el formulario ni qué campaña trajo la venta. Nosotros lo construimos y lo entregamos midiendo, porque esa es la parte que decide si el resto sirvió de algo.
- Midiendo desde el día uno
- Alcance cerrado por escrito
- El sitio y el dominio son tuyos
KPIs de control · no son promesas
Los objetivos con los que decidimos qué tocar. Salen de cómo se comporta hoy tu sitio, no de un promedio de industria que no lo conoce.
| Mes 2 | Mes 5 | |
|---|---|---|
| Conversión del sitio | +15% | +35% |
| Rebote en landing pages | −10% | −25% |
| Costo por prospecto | −10% | −20 a −30% |
Objetivos de trabajo, no cláusulas. Requieren que haya tráfico suficiente para medir: sin volumen, cualquier variación es ruido.
Lo que encontramos casi siempre
Cinco cosas se repiten en los sitios que llegan a revisión. La mayoría no exige rehacer nada.
- 01
No se entiende a qué te dedicas
El titular habla de valores, de trayectoria o de innovación, y el visitante sigue sin saber qué le vendes. Es el fallo más caro y el más fácil de corregir.
- 02
Nadie sabe de dónde llegan los contactos
Hay analítica instalada, pero sin eventos de conversión definidos. Se puede decir cuántas visitas hubo; no cuál campaña las convirtió en clientes.
- 03
La página de campaña es la portada
El anuncio promete algo concreto y aterriza en una portada que le habla a todo el mundo. Se paga tráfico caro para que se pierda en el menú.
- 04
El formulario pide de más
Ocho campos para una primera conversación. Cada uno que sobra cuesta contactos, y casi ninguno se usa después en el seguimiento comercial.
- 05
Solo el proveedor puede cambiar algo
Cambiar un teléfono o subir una promoción implica pedirlo, esperar y a veces pagarlo. El sitio dejó de ser tuyo aunque lo hayas pagado completo.
A veces la respuesta no es un sitio nuevo.
Hay proyectos donde lo que falta es una página, y otros donde lo que falta es arreglar la que ya existe. Empezamos por decidir eso.
-
Landing pages de campaña
Una página, un objetivo, un mensaje que continúa el del anuncio. Es lo que sostiene la pauta y lo primero que conviene tener si vas a invertir en publicidad.
-
Sitios corporativos
Lo que tu prospecto revisa antes de contestarte. Estructura clara, contenido que responde objeciones y rutas de contacto que llevan a donde de verdad atiendes.
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Tiendas en línea
Catálogo, pagos y envíos sobre Shopify o sobre la plataforma que ya operas. Con la medición de compra bien puesta, que es donde más se rompe.
-
Rediseño y migración
Cuando el sitio existe pero pesa, no se puede editar o quedó atado a un proveedor. Se migra conservando las URLs que ya te traen tráfico.
-
Optimización de conversión
Auditoría, mapas de calor y grabaciones de sesión con Microsoft Clarity, y una lista de mejoras ordenada por esfuerzo contra impacto.
-
Medición y etiquetado
GA4, Tag Manager, pixel y API de conversiones, eventos de contacto y consentimiento funcionando de verdad. Va incluido, no como extra.
El reloj empieza cuando el proyecto tiene con qué avanzar.
Los proyectos rara vez se atrasan por la construcción. Se atrasan esperando textos, fotos y accesos, así que eso se resuelve antes de arrancar.
- Semana 1
Descubrimiento
Cómo llega hoy tu cliente, dónde se cae y qué decide la venta. De aquí sale el mapa de páginas y la jerarquía de cada una.
- Semana 1–2
Estructura y contenido
Qué dice cada pantalla y en qué orden, antes de que exista un diseño. Es la parte que más mueve la conversión y la que la industria más se salta.
- Semana 2–3
Diseño
Ves las pantallas y comentas antes de que se escriba código. Cambiar un diseño cuesta horas; cambiar un sitio construido cuesta semanas.
- Semana 3–4
Construcción
Se arma en la plataforma acordada, pensado primero para celular y con la base técnica de buscadores resuelta desde el inicio.
- Antes de publicar
Medición y pruebas
Cada evento se prueba por separado. Se revisa velocidad, se envían formularios reales y, en tienda, se completa una compra. Si la medición no pasa, no se publica.
- Entrega
Capacitación
Te enseñamos a editarlo y te entregamos accesos, archivos y documentación. A partir de ahí no dependes de nosotros para el día a día.
Cuatro reglas que puedes verificar.
Cuatro condiciones concretas, no una lista de valores. Cada una se puede comprobar desde tu lado.
- 01
El sitio no se publica sin medición
Analítica, eventos de contacto y consentimiento quedan probados antes de salir al aire. Si no puedes responder de dónde vino un prospecto, el sitio no está terminado.
- 02
Alcance cerrado, con hitos y fecha
Cuota fija contra un alcance escrito. Si aparece algo fuera de él, se cotiza aparte y lo apruebas antes de que nadie lo trabaje. No hay cargos que aparezcan a media obra.
- 03
Dominio, hosting y archivos a tu nombre
Todo queda registrado a nombre tuyo o de tu empresa. Puedes pedir tus respaldos y accesos cuando quieras, trabajes con nosotros o no.
- 04
Lo administras tú
Se entrega sobre una plataforma que tu equipo puede operar, con capacitación incluida. Que sigamos dando mantenimiento tiene que ser una decisión tuya, no una consecuencia.
Cuándo no somos la opción
- Buscas el precio más bajo del mercado: no vamos a ser esa cotización.
- Necesitas el sitio en dos semanas y el contenido todavía no existe.
- Quieres un sitio que solo se vea bien; aquí la conversión manda sobre la estética.
- No hay nadie de tu lado que pueda decidir. Con cuatro opiniones sin consolidar, el proyecto se detiene.
Lo que nos preguntan antes de firmar
-
Ya tengo sitio. ¿Necesito uno nuevo o se puede arreglar?
Muchas veces se arregla, y decirlo cuesta trabajo porque un rediseño completo se factura mejor. Pero rehacer un sitio que funciona es caro y arriesgado: pierdes el posicionamiento que ya ganaste y vuelves a empezar de cero con algo que todavía no está probado.
Cuándo conviene arreglar
- El sitio recibe tráfico y algo convierte. Hay una base sobre la que medir. Ajustar titulares, jerarquía y formularios suele mover más la aguja que un diseño nuevo, y se ve el efecto en semanas.
- El problema es de mensaje, no de estructura. Si nadie entiende qué vendes en los primeros segundos, eso se corrige escribiendo, no programando.
- Falta medición. Es la intervención más barata con mayor efecto. Sin ella no puedes justificar ninguna inversión posterior.
Cuándo sí conviene rehacer
- No lo puedes editar sin depender de alguien más, o la plataforma ya no recibe actualizaciones de seguridad.
- Carga lento y no tiene arreglo por cómo está construido. Hay límites que no se resuelven optimizando imágenes.
- La estructura no da para lo que vendes hoy. Cambió el negocio y el sitio sigue contando el anterior.
- No funciona bien en celular. Ahí decide la mayoría de tus visitantes, y parchar un diseño de escritorio rara vez alcanza.
Cómo lo decidimos
En la llamada revisamos qué recibe hoy tu sitio y qué está midiendo. Con eso normalmente basta para decir si el camino es una intervención acotada o un proyecto completo. Es una conversación de treinta minutos y de ahí sale una recomendación concreta, aunque la recomendación sea que hoy no necesitas contratarnos.
-
¿Cómo sé si mi sitio está midiendo algo?
Puedes comprobarlo tú en veinte minutos, sin contratar a nadie. Son cuatro revisiones y no requieren conocimientos técnicos. Si las cuatro fallan, cualquier peso que inviertas en campañas se va a evaluar a ciegas.
Las cuatro comprobaciones
- Abre Google Analytics y busca los eventos clave. Si la lista está vacía, o solo aparecen los automáticos como visitas y desplazamiento, tu sitio cuenta gente pero no cuenta negocio.
- Manda un formulario de prueba y míralo en tiempo real. Es la revisión más simple y la que más veces falla. Si el evento no aparece, no está midiendo tus contactos.
- Haz clic en tu botón de WhatsApp y busca el registro. En México ahí llega buena parte de la demanda. Casi nunca está medido, así que el canal que más vende es el que menos aparece en los reportes.
- Acepta y rechaza el aviso de cookies. Si la diferencia no cambia nada en la práctica, no estás cumpliendo y además tus datos vienen sesgados.
Qué significa cada resultado
Si todas pasan, tu sitio está en mejor forma que la mayoría y el trabajo siguiente es de conversión, no de instrumentación. Si fallan una o dos, normalmente es cuestión de configurar lo que falta sobre lo que ya existe. Si fallan las cuatro, no significa que necesites un sitio nuevo: significa que hoy no tienes con qué decidir nada, y que arreglarlo es lo primero.
Por qué insistimos tanto
Porque es la diferencia entre invertir y apostar. Con medición puedes decir qué campaña trajo qué cliente y a qué costo, y a partir de ahí escalar lo que rinde. Sin ella solo sabes cuánto gastaste. Es también la razón por la que ningún sitio nuestro sale al aire sin esta parte resuelta, aunque implique mover la fecha de lanzamiento.
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¿Cuánto cuesta y por qué no publican una tabla de precios?
Hay agencias en México que publican paquetes cerrados y es una práctica respetable: le ahorra tiempo a todo el mundo. No lo hacemos porque en proyectos de sitio el mismo paquete puede significar cosas muy distintas, y una tabla que no dice cuántas secciones ni qué integraciones incluye termina generando la discusión que pretendía evitar.
Qué mueve el precio
- Cuántas pantallas y de qué tipo. Una landing de campaña y un sitio de doce secciones no se parecen en nada, aunque los dos sean "un sitio web".
- Quién escribe el contenido. Con material listo el proyecto avanza solo. Si hay que producirlos, es trabajo adicional que se cotiza como tal en lugar de aparecer después como sorpresa.
- Qué se conecta. Un CRM, una pasarela, un sistema de reservas o una automatización agregan pruebas que alguien tiene que hacer bien.
- Si hay que migrar. Conservar el posicionamiento de un sitio con historial es un trabajo en sí mismo, distinto de construir desde cero.
Cómo cotizamos
Cerramos alcance antes del precio. Definimos juntos las pantallas, las integraciones y los tiempos, y de ahí sale una cifra fija con hitos de pago y fecha estimada. Lo que quede fuera del alcance se cotiza aparte y lo apruebas por escrito antes de que empiece.
La cuota es fija y no se cobra por hora abierta. Eso significa que si el proyecto nos toma más tiempo del previsto por nuestra causa, es problema nuestro y no una factura tuya.
La pregunta más útil
No es cuánto cuesta sino qué tiene que pasar para que se pague solo. Una landing detrás de una campaña puede recuperar su costo en semanas si la campaña ya funciona. Un sitio corporativo que existe para dar confianza tarda mucho más, y está bien, pero conviene saberlo antes de firmar. En la llamada te decimos en cuál de los dos casos estás.
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¿Qué necesitan de mí y cuánto tiempo me va a quitar?
Menos de lo que temes, pero concentrado en momentos específicos. La incertidumbre sobre esto detiene más proyectos que el precio, así que conviene ser concreto.
Tu tiempo, en total
- Una sesión de descubrimiento de aproximadamente noventa minutos al inicio. Es la más importante y la única larga.
- Dos revisiones —estructura y diseño— de media hora cada una, con comentarios por escrito.
- Una capacitación al entregar, de una hora, para que puedas editarlo tú.
Fuera de eso, mensajes puntuales. No hay juntas semanales de avance salvo que las quieras.
El material que retrasa proyectos
- Logo en vectorial, no un PNG sacado de una presentación vieja.
- Textos por sección, aunque sean borrador. Si prefieres que los escribamos nosotros, se define desde la cotización porque es alcance.
- Fotos en alta resolución, o la decisión de usar banco de imágenes. Las fotos de producto ocupan más calendario del que la gente calcula.
- Accesos: dominio, hosting actual y las cuentas de lo que haya que conectar.
Lo que más pesa: quién decide
Es lo que más se subestima. Cuando los comentarios llegan de cuatro personas en momentos distintos y se contradicen entre sí, el proyecto se detiene mientras alguien resuelve la contradicción, y ese tiempo no lo recupera nadie. Antes de arrancar preguntamos quién aprueba, y si la respuesta es un comité conviene consolidar los comentarios antes de mandarlos.
Si algo de la lista no lo tienes, no es un obstáculo: se resuelve, pero se resuelve antes de arrancar y con el tiempo contemplado en el calendario. Empezar a medias y descubrir en la semana tres que falta la mitad del contenido es la forma más común de que un proyecto se duplique en duración.
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¿De quién es el sitio cuando terminamos?
Tuyo. El dominio, el alojamiento, los archivos y las cuentas de medición. Suena obvio y no lo es: en el mercado mexicano es de lo que más problemas causa después, y conviene dejarlo por escrito antes de empezar en lugar de descubrirlo cuando quieres moverte.
Cómo queda cada pieza
- El dominio se registra a nombre tuyo o de tu empresa. Es un activo de tu marca, no un insumo del proveedor.
- El alojamiento lo puedes contratar tú, y nosotros lo configuramos, o lo gestionamos nosotros si prefieres no ocuparte. La propiedad no cambia en ninguno de los dos casos.
- Los archivos y respaldos se te entregan al cerrar y los puedes pedir cuando quieras.
- Las cuentas de medición viven bajo un usuario tuyo. Nosotros entramos como administradores, no como dueños.
Por qué lo planteamos así
Una relación que se sostiene porque el cliente no puede irse es una mala relación, y además produce mal trabajo: cuando el proveedor sabe que estás atrapado, la urgencia de responderte baja. Preferimos que sigas con nosotros porque te conviene.
Si vienes saliendo de otro proveedor
Conviene pedir por escrito, antes de avisar que te vas: acceso de administrador al registrador del dominio o el código de transferencia, respaldo completo de archivos y base de datos, propiedad de las cuentas de analítica y del contenedor de etiquetas, accesos de las integraciones, y una nota de qué plataforma y versión se usó.
Si algo de eso te lo condicionan, ahí tienes la razón por la que conviene resolver la propiedad al inicio de cualquier proyecto. Y si ya estás en esa situación, casi todo se puede reconstruir: cuesta tiempo, no es imposible, y lo hemos hecho antes.
Casi nadie sabe por dónde empezar.
Por eso empezamos con un diagnóstico: revisamos lo que ya tienes andando, te decimos dónde está la fuga más cara y te damos un plan de 90 días. Con eso decides qué contratar — o si no contratas nada.
Respuesta en 24 h hábilesLlamada sin costoNDA firmado por Arborix